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Por si acaso, te elimino
Ya he dado mi opinión en otras ocasiones sobre la selección embrionaria, que pasa por crear un número determinado de embriones y eliminar a los que no sirvan para el fin que en cada caso concreto estemos persiguiendo. Ya sabíamos que las leyes de Biomedicina y de Técnicas de Reproducción Humana Asistida daban carta blanca a estos métodos, y que en cuanto fuera posible se empezaría con estos experimentos. También sabíamos que la mayoría de los medios de comunicación los presentarían un éxito de la ciencia, que es capaz de “curar”, cuando en realidad lo que se hace es simplemente eliminar al enfermo, o incluso al sano si no sirve para donar.
Sin embargo, yo no pensé que se llegara tan lejos como se ha llegado esta semana. Se han aprobado proyectos para eliminar embriones que tal vez podrían padecer un determinado tipo de cáncer. No estamos hablando de eliminar embriones enfermos, algo que tampoco me parece justificable, sino de eliminar al embrión por si acaso enferma. Ni siquiera hay un diagnóstico, sino una probabilidad. Y, en lugar de utilizar esa información para estrechar el seguimiento, adelantar pruebas rutinarias, profundizar en estudios para diagnosticar un posible cáncer en su fase más temprana, se decide que esos embriones deben morir, repito, por si acaso.
Es evidente que el diagnóstico prenatal de una enfermedad, ya sea intrauterino o preimplantacional, se ha convertido en una sentencia de muerte para el ser humano que padece dicha enfermedad. Todos sabemos que el fin que persiguen estas técnicas es eliminar al embrión o al feto que presenten alguna anomalía. Yo estoy en contra de esto. Y muchos dirán que estoy en contra de que la ciencia avance, pero se equivocan. De lo que estoy en contra es de que la ciencia avance para matar. Una avance científico que sirva para curar a ese ser vivo, para adelantarse desde el punto de vista médico en su evolución, para seguirlo más de cerca una vez haya nacido, para ponerse al lado del enfermo, es un éxito que hay que celebrar, pero cuando la técnica y la ciencia avanzan para eliminar al débil, no podemos aplaudir estos avances.
Todos podremos llegar a enfermar algún día, todos podemos convertirnos en una pesada carga para los que nos rodean, todos, y esto es lo más terrorífico, podemos llegar a ser eliminados un día, por si acaso.
Autora: Gádor Joya verde
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