SIMO, tocado y hundido

Ya llevaba años tonteando con el fracaso. Primero fueron los grandes mayoristas de España, los que le dieron la espalda. Más adelante fueron los medianos. Y finalmente los pequeños.
Lo siguiente que hizo SIMO fue regalar suelo a los expositores madrileños y cobrar al resto a 6000€ el metro cuadrado. Evidentemente los no madrileños dieron la espantada. Y la última, abrir las puertas a las cadenas de tiendas.
Paralelamente, la organización de SIMO se dedicaba a regalar entradas por todas partes así inflaba las cifras de asistentes a la feria, para así convencer a nuevos expositores, pero recordemos que en una feria no se busca tener gran cantidad de niños pidiendo pegatinas y bolígrafos, sino de la calidad de los asistentes a la misma.
No me da ninguna pena, SIMO tiene lo que se merece. Su organización nefasta, su amiguismo digno de una republica bananera, pero lo peor no es eso. Han anulado la posibilidad que cualquier otra ciudad de España, con capacidad para albegar ferias de categoría, Barcelona, Valencia, Sevilla o Zaragoza, entre otras, pueda coger el relevo. Dichoso centralismo, deberíamos recordar que Madrid es una parte de España, hay vida más allá de la M50.

P.D. Sólo una feria se atreve ahora con las nuevas tecnologías, la Fira de Sabadell, del 21 al 23 de noviembre tratará de sacar el máximo partido a la ausencia de SIMO

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